La sonrisa de Costanza, el mundo perfecto del pilar

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Updated: junio 22, 2020

 

“La vida es un scrum interminable”, dice Luis Brogger, pilar de Jockey Club Villa María, un guerrero adentro y afuera de la cancha, papá de Costanza, nacida en 2009 con parálisis cerebral. “A veces para adelante, a veces para atrás, a veces al costado, pero siempre de pie”, sigue el primera línea oriundo de Bariloche. En el sur jugó en Pehuenes y desde hace ocho años calza la verde del hípico villamariense, el club al que define con una palabra gigante: “Todo”.

 

¿Cuánto cambió tu vida con la llegada de Costanza? ¿tenés ganas de hablar de aquellos días?
Cambió todo. La vida pasó a girar en otro ritmo, a los tiempos ella y sus necesidades. Su salud y sus necesidades jamás se negocian. La nena sufrió de falta de oxígeno en el parto, quedó trabada en el canal de parto. Siempre hablamos de aquellos días porque sabemos que ayuda y mucho a nosotros y a otros padres a los que les cuesta más entender lo que es ser papás de una luchadora.

¿Cómo es tu día a día?
El día a día es intenso. Soy criado por una familia que trabaja mucho y así lo hago: salgo temprano de casa y vuelvo por lo general después del club. Siempre hay tiempo con la nena, que no tiene horarios y quiere jugar a cualquier hora: la vida gira en sus tiempos.

¿Qué te enseñó el rugby que pudiste trasladar a esta situación?
Todo. Que jamás podés aflojar, que el trabajo en equipo (familia, médicos, fisios  y amigos) es la única manera de llevar esto adelante, sin dudas. La vida es un scrum interminable. A veces para adelante, a veces para atrás, a veces al costado, pero siempre de pie.

¿Qué te enseña Costanza en el día a día?
Que el amor no reconoce estados de salud. Verla reír hace que el mundo sea perfecto. No hay mejor momento en la vida que hacer bien las cosas para quien amás.

Tenés 39, ¿hasta cuándo vas a seguir jugando?
Siempre digo que voy a jugar hasta que me dé el cuerpo. Mi cabeza está enfocada en eso y pone bien mi cuerpo. Soy entrenador de la M15 y entrenador de la pre del club. Estar voy a estar siempre. Mis amigos, mi familia, todo es verde y rojo.

Hablame del club…
El club es todo. El club me enseñó que todos somos iguales; que lo que te falte, acá esta. Pensás rápido qué necesitás y la solución está en el club. El abogado es el club, el contador, el mecánico, el pintor, el albañil, son todos del club.

¿Cuánto ayuda la vida de club?
En estos momentos, sobre todo en estos momentos, te das cuenta cuán importe es el club. No dejé de trabajar, la familia está muy bien, a la familia del sur la veo un poco menos, pero nos arreglamos. Pero ver el club cerrado es la tristeza más grande que pasé. Y eso que las pasé. En Bariloche estuvimos tres semanas sin club por la explosión del volcán en 2011 y pensé que nada podía ser peor. El club es como hablar con mamá siempre y no importa cómo uno esté, siempre te
va a decir que sos hermoso. Eso es el club, la palabra linda y que contiene, levanta el ánimo y te hace seguir mirando adelante.

 

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