La condición física en cuarentena: métodos, perjuicios, riesgos y el escenario que se viene

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Updated: abril 24, 2020

 

Llevamos más de un mes de cuarentena y durante este tiempo los jugadores han entrenado como han podido, aunque seguidos de cerca por sus entrenadores, particularmente por los preparadores físicos. Por eso, nadie mejor que ellos para analizar el impacto de este singular contexto en la condición física de los jugadores.

Conrado Mainardi (Urú Curé), Facundo Kreiker (Jockey Club Córdoba), Juan Cruz de Vértiz (Tala) y Juan Covassi (Palermo Bajo) detallan el trabajo que están realizando, explican cómo repercute el aislamiento en la salud física de los atletas, opinan sobre la necesaria transición entre el regreso a la actividad y el inicio de la competencia y anticipan, según este marco, qué cualidades pueden prevalecer en el próximo torneo.

 

¿Cómo están trabajando con el plantel superior en este tiempo de cuarentena? ¿en cuáles aspectos han hecho hincapié o han sido más puntuales? ¿cómo han respondido los jugadores?
Mainardi:
Hicimos una primera etapa de tres semanas en la que diseñamos un plan individual con el objetivo de mantener las cargas que habíamos adquirido en el periodo de pretemporada y puesta a punto. Luego vimos que los jugadores comenzaron a cansarse o no cumplían con el desarrollo del plan, entonces decidimos asistirlo a través del Zoom, nos juntamos dos veces por semana a un determinado horario y hacer el plan todos juntos con el objetivo activar el vínculo social, la relación interpersonal entre ellos, la relación con el staff. Frente a esto los jugadores respondieron bastante bien.
Krieker: Con nuestros jugadores venimos utilizando dos herramientas: la primera tienen planes de fuerza (gimnasio) para realizar individualmente seis veces a la semana y deben enviar foto o video de ellos ejecutando el plan La segunda herramienta es un segundo turno de entrenamiento (extra al gimnasio) que hacemos los martes y jueves vía videollamada: en este segundo turno el foco del trabajo es la resistencia. El foco general ha sido que las consecuencias de la cuarentena y la recesión de actividad impacte lo menos posible en la condición física de nuestros atletas. Es por eso que, en un trabajo coordinado con nuestra nutricionista, Marianela Borio, hemos puesto como objetivos que los jugadores, posterior al receso, estén con iguales porcentajes de composición corporal en relación a la ultima medición antropométrica previa al inicio de la cuarentena obligatoria. En esta misma línea, junto con el staff hemos trabajado en incentivar a nuestros jugadores a continuar con la rutina previa a la cuarentena (o lo más similar posible) para que el regreso a la actividad no repercuta tanto, sumado a que debemos hacer todo lo posible por que las horas de sueño en el momento indicado (para promover la secreción de ciertas hormonas que ayudan a la recuperación) se mantenga, evitando así una alteración en el ritmo circadiano de nuestros atletas que pueda repercutir de manera negativa en la vuelta a la actividad. La respuesta del plantel en general es excelente, hoy tenemos a mas del 90% del plantel que entrena seis días por semana (dos doble turno) comprometidamente.
De Vértiz: Estamos trabajando en forma particular e individual. Cada jugador trabaja con los elementos y materiales que tenga en su casa: piedras, gomas de axilio, pesas o elementos que se adapten para que se pueda entrenar. Hacemos hincapié en tratar de mantener la condición muscular y la condición física general, a sabiendas de que hay falencias respecto al desarrollo aeróbico.
Covassi:
Estamos pasando planes físicos, tratando de recrear acciones de gimnasio o de algún entrenamiento más aeróbico. Unos días los hemos orientado a la fueza, otros a la resistencia. Son alrededor de cuatro o cinco estímulos semanales, los jugadores han respondido bastante bien, tenemos un promedio de 50 jugadores activos semanalmente con los planes.

Ya llevamos más de un mes de aislamiento, ¿es posible a esta altura hacer un diagnóstico de la situación? ¿es posible determinar cuál o cuáles han sido los mayores perjuicios para la condición física de los jugadores? En el supuesto de que el período de inactividad se prolongue por lo menos un mes más, ¿es necesario cambiar el método actual?
Mainardi:
Es casi imposible. Si puedo decir que el objetivo como staff es priorizar la salud del jugador y que todos los recursos que utilizemos es para priorizar que el jugador se sienta acompañado, que se vincule dos veces por semana con sus compañeros, que tenga un vínculo con su esencia, con su club. No quita que, dadas las circunstancias, podamos desarrollar el plan de entrenamiento con la mejor calidad. Por ahora seguiremos con el proceso metodológico que venimos desarrollando. Depende de dos cuestiones: según el  permiso que tengamos en base a las normas que rigen a la cuarentena y pasa un poco por la intuición. Una cosa es jugar un torneo para el que hay que preparar tres equipos y otra es preparar un solo equipo.
Kreiker: Hacer un diagnostico acertado del impacto que esta cuarentena va a tener sobre nuestros jugadores es complejo. En relación a esto es posible estimar que van a verse disminuidas capacidades como la resistencia aeróbica, la resistencia láctica o capacidad de nuestros jugadores a responder y trabajar con presencia de fatiga. En nuestro caso seguiremos trabajando como lo venimos haciendo, ya que es la única forma que nos permite atender la realidad contextual de todos nuestros jugadores (algunos viven en departamentos., casas con patio o sin patio, solos, algunos con elementos, otros sin), ofreciéndoles así la posibilidad de mantenerse todos en ritmo y entrenándose de la mejor forma posible para la vuelta.
De Vértiz: Trazar un panorama real de la situación hoy es fácil y muy difícil. Es fácil suponer que estamos disminuidos en la condición aeróbica por la falta del estímulo y en el trabajo con el elemento, o sea con la guinda y el juego mismo. Las otras variables no nos afectan tanto. Hemos perdido conexión de grupo y contexto rugbístico. Tal vez se gana en el factor humano, sobreponerse a algunas cosas que llevan a una mayor unión, pero es complicado responder qué ganamos y qué perdimos.
Covassi: Después de un mes de aislamiento, como diagnóstico hicimos una encuesta anónima entre los jugadores, todos fueron muy afectados en su ritmo de vida y se vieron muy perjudicados en lo físico. Está claro que se va a perder forma física, lo que intentamos es que mantengan cierta rutina, horarios de entrenamiento, horario de levantarse, de trabajo, para que afecte lo menos posible. No todos lo han podido hacer. En el caso de que esto continúe, se evaluará en el día a día, pero se mantendrá la metodología sin saturar tanto a los jugadores.

Si bien aún no hay fecha cierta de la reanudación de la actividad, ¿consideran conveniente un tiempo prudencial para el inicio de la competencia y no poner en eventual riesgo el físico de los jugadores?
Mainardi:
Mientras más tiempo tenga un jugador para readaptarse motrizmente en todos los aspectos es mucho mejor, pero por sobre todas las cosas el tiempo se necesita para resguardar la salud integral de los jugadores.
Kreiker: Lo que imagino y estimo es que se nos dará un tiempo para volver a poner a punto a nuestros planteles para la competencia. Si bien todos seguimos en movimiento y entrenándonos para mantenernos en forma, es evidente que las condiciones no son las ideales. Es por ello que creo que seria ideal que nos den 15 a 21 días para poder realizar una puesta a punto acorde a las exigencias físicas y técnicas del torneo, dando también mayor seguridad a los jugadores para la vuelta a la competencia de forma segura y progresiva.
De Vértiz: Me parece muy oportuna la pregunta. Tenemos que garantizar una readaptibilidad de las condiciones articulares, de la estructura muscular y de todo tipo para el juego, la embestida, los golpes, y los trabajos en potencia real. Si hacemos la vuelta muy rápida nos podemos encontrar con muchas lesiones, sobre todo musculares. Cuando se active el permiso para entrenarse grupalmente en los clubes, creo que vamos a necesitar un mínimo de tres semanas de preparación para prevenir lesiones y preparar el juego.
Covassi: Hasta hace dos semanas, consideraba un tiempo prudencial comenzar a competir recién a la tercera semana del regreso a la actividad. Pero de continuar esto, se van a necesitar mínimo tres semanas para la puesta a punto del jugador, recomendaría el inicio de la competencia recién en la cuarta semana. Si bien los jugadores están trabajando, no todos tienen los mismos espacios, algunos pueden correr y otros no. Comenzar los entrenamiento va a demandar un gran volumen de metros por recorrer, los jugadores van a estar desacostumbrados y será el principal factor de riesgo de lesiones.

En este contexto tan atípico, ¿cómo piensan qué será la competencia? ¿priorizará lo técnico sobre lo físico? ¿qué clase de jugadores pueden adaptarse mejor en este marco?
Mainardi:
Es una situación atípica para todos. El equipo que venga desde hace tiempo con el mismo plan de juego y sostenido físicamente quizás sea el que pueda sacar ventaja. Soy muy consciente de lo duro que es el rugby de Córdoba y me imagino un torneo relativamente corto en el que los equipos van a disponer de todos sus jugadores, descansados, con ganas, sanos, y con la misma intensidad física, por más que hayan estado un tiempo sin desarrollarse competitivamente. El torneo de Córdoba es muy físico, muy intenso, muy psicológico, y hay tanta paridad que uno no puede predecir absolutamente nada.
Kreiker: Todos conocemos el torneo de Córdoba, sabemos que es físicamente muy exigente. Considerando que va a ser un torneo corto creo que lo físico jugara un papel importante en el desarrollo, los jugadores deberán soportar seguidillas de partidos de alta intensidad en un lapso corto de tiempo, probablemente sin fechas libres en el medio. Ahora bien, creo que los jugadores que mejor se adaptan a estos contextos son los que están preparados integralmente, técnica, física, nutricional y mentalmente. Hoy nuestros jugadores viven una suerte de profesionalismo ad honorem, quien deja algo de todo esto librado al azar probablemente no esté en optimas condiciones para soportar un torneo corto e intenso como el que se nos avecina.
De Vértiz: Me animo a decir con mucha seguridad que en este momento van a aparecer los talentos, porque se han unificado las variables de desarrollo respecto a las diferencias físicas y al no haber tanto trabajo físico por la cuarentena el jugador talentoso va a sobresalir mucho al regreso. Creo que será una competencia corta, intensa, en la que se verán deportistas sobresalientes sobre todo en la parte técnica motora y en capacidades coordinativas. Priorizo lo técnico por sobre lo físico. Lo físico será una cuestión de respetar lo armonioso del entrenamiento, que es lo que tratamos de lograr los PF de cada club para mantener el equipo activo y evitar que decaigan situaciones musculares que sería propio que pasen.
Covassi: Ante un contexto tan atípico y la preparación física tan particular que se está realizando, creo que va a priorizar el jugador que tenga memoria muscular, el que siempre se ha entrenado lo va a seguir haciendo en este momento y le va a  costar menos recuperar la buena forma física. En cambio, a aquellos jugadores que les cueste más sin dudas van a estar en desventaja.

 

 

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